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Complejo Megalitico

21 noviembre, 2016
arquitectura sagrada
energías del lugar
Geometria Sagrada
Lugares Energéticos
Resentir
la Geometría Sagrada ordena las energías bajando la energía cósmica para que se una con la energía telúrica y así crear lugares donde la polaridad está en equilibrio. A estos lugares se les llama sagrados porque facilitan estados de consciencia ordenados.
Girona, España

Complejo Megalitico de Romanyà de la Selva

 

Artículo publicado en la revista GEA, publicada trimestralmente por la Asociación de Estudios Geobiológicos.

 

El último fin de semana de Setiembre de este año (2016) se celebró en Romanyà de la Selva (Girona) un taller de Geometría Sagrada y Resentir, a cargo de Carlos Martín la Moneda y organizado por GEA. ¡El taller fue un éxito!

Nos encontramos el viernes por la tarde en Sant Feliu de Guíxols, en el hotel hostal del Sol, dónde Carlos nos hizo una introducción al taller vivencial que llevaríamos a cabo en el complejo natural y megalítico de Romanyà de la Selva. Nos presentó la ruta que seguiríamos, Gegants del bosc, situándonos en el contexto de la Geometría Sagrada y las cualidades energéticas del lugar. Nos habló de cómo la Geometría Sagrada ordena las energías bajando la energía cósmica para que se una con la energía telúrica y así crear lugares donde la polaridad está en equilibrio.

A estos lugares se les llama sagrados porque facilitan estados de consciencia ordenados. Las cualidades energéticas de estos lugares se pueden percibir al resentir con el lugar.

Resentir es la capacidad que tenemos de entrar en resonancia con las energías de un lugar, entrar en sintonía y vibrar en la misma frecuencia.

 

Ruta por el complejo megalitico

Iniciamos la ruta en la Creu de Romanyà, donde empezamos a resentir bajo la pregunta ¿Para qué he venido a este lugar?.Aunque se trata de una construcción moderna que data del 1904, contiene información energética del lugar. En mi caso conecté de inmediato y me sorprendió la respuesta que obtuve, llevo mucho tiempo buscando respuestas y ordenando información, el lugar me invitó a dejar de buscar explicaciones racionales y simplemente limitarme sentir y escuchar.

Seguimos caminando, sin dejar de resentir, dirección al primer monumento megalítico de la ruta, el menhir de la Murtra, un menhir que mide unos 2,5m de altura y 0,70m enterrados bajo tierra. Empezamos a sentir la energía de este menhir incluso mucho antes de alcanzarlo con la mirada. Lo primero que percibimos fue una fuerte atracción hacia la tierra, como si la gravedad fuera mayor a lo habitual, seguimos avanzando y cruzando campos energéticos, parándonos en cada uno de ellos, avanzando y retrocediendo, prestando atención a los cambios energéticos y a los cambios que se reflejaban en nuestro cuerpo físico y energético. Al llegar al monumento nos alcanzó la lluvia y fue bonito sentirla como parte de la experiencia.

El paradolmen y la cista

Pasamos por varios elementos más antes de llegar al Paradolmen de Pedres Grosses, entre ellos unos alcornoques centenarios con los que sentimos una conexión muy especial, una gran apertura del corazón y un amor intenso. El Paradolmen fue una experiencia mágica, le dedicamos un poco más de tiempo que a los elementos anteriores. Pudimos resentir con cada una de las rocas que forman la estructura y meditar en su interior, algunos definieron la experiencia como la sensación de estar en un útero, la sensación de estar protegido en un lugar donde no hay miedo.

Y si en el paradolmen sentimos la energía de la protección, al llegar a la cista sentimos la energía del morir para volver a nacer. Carlos nos guió en una experiencia muy especial, en la que si bien al empezar a resentir el silencio y la oscuridad fueron los protagonistas, pronto apareció una luz y al seguirla empezamos un proceso de abandonar el cuerpo para entrar en un lugar donde el silencio nos llevaba a una paz inmensa. Que bien se estaba en ese lugar. Fue increíble también entender la construcción y orientación de la cista, está orientada a la puesta de la luna en el solsticio de verano, simbolizando el cierre de un tema espiritual y la salida de esta está orientada a la salida del sol en el solsticio de invierno, simbolizando un nuevo inicio. Exactamente como lo resentimos.

 

La sorpresa de la ruta

El último elemento de la ruta fue una gran sorpresa, el Dolmen de la Cova d’en Daina un monumento enorme, de 7,60m de largo y 1,70m de ancho. Nos movimos todos juntos a su alrededor, dando vueltas para activar su energía abriendo así una puerta sutil y entramos en su interior, todo el grupo, unas 25 personas cupimos en el interior de ese magnífico monumento sagrado. Fue una preciosa forma de cerrar el día y la ruta.

Una vez terminada la ruta, fuimos deshaciendo el camino para volver al pueblo de Romanyà, fue un paseo de vuelta y de cierre, en el que empezamos a interiorizar lo que acabábamos de vivir. Fue en ese momento cuando recordé mi primera experiencia con el lugar, la respuesta que había obtenido por la mañana a la pregunta de ¿Para qué he venido a este lugar? y no solo entendí la respuesta sino que sentí una felicidad inmensa al darme cuenta de que durante todo el día me había limitado a escuchar, no había intentado entender nada y de repente lo entendía todo. Resintiendo con el lugar accedí a ese conocimiento que tanto me estaba costando clasificar y nombrar de forma racional.

 

La iglesia de San Martí de Romanyà

Al día siguiente, fuimos a resentir en la Iglesia de San Martí de Romanyà de la Selva. Empezamos el día con un ejercicio de resentir en la plaza de la iglesia. Trazamos los cuatro recintos del rectángulo solsticial del lugar en el 1.500 aC. por ser una época sagrada, al usar la geometría del lugar en otra época traemos la información de esa época. Una vez tuvimos dibujados los recintos, sentimos la energía en cada uno de ellos, observando las sensaciones en cada campo energético.

Antes de entrar en la iglesia tocamos la puerta de entrada. La puertas, en geometría sagrada, no son solo físicas sino también energéticas, nos ponen en consonancia con el lugar y abren diferentes dimensiones del ser para generar un intercambio con el lugar. Carlos nos habló de las diferencias a nivel sutil al tocar con la mano derecha o la izquierda, más arriba o más abajo, y nos invitó a probarlo y descubrirlo con la experiencia. En el interior cada uno de nosotros fue siguiendo su paso y descubriendo el lugar. Estando todos en el interior, Carlos nos pidió que buscáramos ese sitio en el que nos sentíamos bien para activar todos juntos la energía del lugar. Hicimos 3 saltos todos a la vez en los que sentimos como activábamos la energía de la tierra y como subía hacia arriba a través de nosotros. Pudimos sentir esa conexión de la energía telúrica con la energía cósmica que hace del lugar un lugar sagrado. Al salir de la iglesia cerramos la dimensión sutil que habíamos abierto al entrar, haciendo el mismo proceso de tocar la puerta. Del mismo modo que utilizamos la puerta para abrir esa dimensión sutil al entrar a un lugar ordenado, al salir la cerramos, si saliéramos a un lugar desordenado con nuestros campos energéticos abiertos podrían generarse desajustes.

El taller fue una experiencia preciosa en la que Carlos desde el primer momento nos transmitió su conocimiento y pasión por la Geometría Sagrada guiándonos y acompañándonos durante todo el camino del resentir. Un camino en el que abrimos los bloqueos energéticos de nuestro cuerpo sutil y dejamos entrar el conocimiento del lugar resintiendo y vibrando en la misma frecuencia que la energía del lugar.

Me gustaría agradecer profundamente a Carlos por, una vez más, haber compartido tanto conocimiento y tanta pasión y por habernos dado la oportunidad de vivir una experiencia tan bonita y enriquecedora en este taller. Por supuesto, agradecer también a GEA por hacerlo posible. Finalmente no quiero olvidarme del grupo, gracias a todos, fue precioso compartir esta experiencia con vosotros.

 

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